Al principio pensaba que solo iba a ser un capricho, que
sería algo temporal, pero poco a poco, al volverse a ver se empezaron a crear
pensamientos diarios acerca de él, un no sé qué que no sabría muy bien cómo definir.
Hace un mes aproximadamente que
se encontraron por casualidad, se encontraron
agradables el uno al otro y tuvieron una larga e interesante conversación. En vez
de sentirse atraída por el chico alto, guapo, simpático y soltero que la
presentaron hace poco, se sintió de alguna manera interesada por este otro, con
el que un amistad sería algo extraña y ni que decir tiene que algo más irá
creando controversia en la gente y la sociedad que nos rodea.
La mayoría de las veces las
fantasías más intensas o apasionadas están relacionadas
con historias de amores imposibles, prohibidos o inconvenientes. Y al hablar
con él sentía esa sensación incomoda, pero que al mismo tiempo no quieres
frenar; con pensamientos, actitudes y miradas que no se pueden ocultar.
Ahora
hay ganas de volver a verlo pero con pies de plomo para intentar no parecer que
lo que la mueve es lo que hay, esconder todos
los sentimientos para ser capaces de hacer cosas que en un momento fueron
impensables y mostrarse fría frente al mundo para no ser herida una vez más.
Marta: ¿Qué te parece?
Ruben: Es muy bonito
Te
tendrías que dedicar a escribir libros, te lo digo en serio, que
ahora las historias de ese tipo están muy en auge y
me da que como casi siempre, la historia es por experiencias propias, o me
equivoco? jaja
Marta: No te lo cuento, que
me pillas en todas, es un secreto.
Si tuviera tiempo si que escribiría
más, pero ya sabes lo que hay
Ruben: No me es para nada raro la verdad, anda que no he
conocido casos iguales, y que siguen iguales, lo único, a no ser que este
casado, arrejuntado o cualquiera de esas opciones
Marta: Esta soltero y sin compromiso
Ruben: ¿ Entonces??¿ Entiendo
que al principio pues hombre, siempre hay discrepancias, pero si cuaja la
historia, pues mira, eso que os lleváis los dos, y si no pues también os lo habéis
llevado. Ya te me estas centrando xikiya. Bueno, más bien madurando
, que suena mejor.
Marta: El problemas es que
no sé qué hacer y que me gustaría verle más pero tampoco quiero que se
piense que soy una pesada por mandarle mensajes o que estoy desesperada o algo
de eso, así que me contengo y espero que me diga el algo y
luego me dice que si me he enfadado...
Ruben: ¿Pero no os habéis visto ya un par de veces? Es que
haber, si a él le notas que va a lo que va, pues olvídate, porque querrá quedar
contigo cuando le apetezca, pero tampoco pasa nada, por amagar un poco a ver
qué sucede, quiero decir; “ no tengo nada que hacer te quieres venir a tomar un
café o algo”, tampoco que sea algo tan radical, tampoco te vas a casar con él
ni nada, así es como se conoce a la gente. Joer , pero si no paráis de decírmelo a mí , tanto
tú como mis amigos, jaja, ponlo en práctica.
Marta: Vaya como te pones... dar consejos se me
da mejor, cuando a uno le toca es más complicado
Ruben: Pero tú no
te preocupes. Supongo que siempre sabrás que hacer, y aunque nunca sepamos cual
es el límite de ser pesados o no, por lo menos se intenta al menos porque luego
es peor pensar lo que podrías haber hecho y al final no hiciste nada

Lo cierto es que si ninguno de
los dos tiene pareja, solo hay dos opciones; intentarlo y ver poco a poco lo que
sucede o desistir si se tiene la certeza de que no está realmente interesado. Si
no hay certeza alguna, lo único seguro es que el que no arriesga no gana.
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